martes, 20 de marzo de 2007

1: Un violento encuentro

Era un día como otro cualquiera, en un restaurante - o en un bar café - la hormiga se estaba tomando un café.

H - Mmm, qué rico, y qué calentito...

C- Perdona, hola, ¿tú eres la hormiga?.

H- Mmm, no sé, ¿tengo pinta de elefante?

C- Aaahhh, qué gracioso, por fin te encuentro.

H- ¿Por qué?

C- Te vi en los periódicos, eres tú quién salvó a aquellos niños del edificio

H- Sí, fue impresionante, pero, ¿Qué quieres exactamente de mí?

C- Mira yo me llamo cigarra, tal y como puedes comprobar.

H- Ya...

C- Te lo explico mientras vamos hacia mi casa.

H- Muy bien...

Luego, en casa de la cigarra...

C- Ponte cómodo...

H- Gracias, ahora explica...

C- Espera, ahora vengo.

De repente la cigarra le dio en la cabeza con un palo contundente y le quitó la ropa y la violó. Pasó un rato...

H- ¿Qué ha pasado?

C- Hola, por fin despiertas...

H- ¿Qué me has hecho?

C- Te he violado, jajaja.

La cigarra la intentó matar para que no contara a nadie lo ocurrido. Antes de irse la cigarra le dio su número de móvil.

C- Quédatelo, lo necesitarás...

H- Te vas a arrepentir por lo que me has hecho...

C- A ver quién lo hace antes?

CONTINUARÁ...